martes, 22 de diciembre de 2015

Y hubo nuevas elecciones en Mouseland...


Y seguimos teniendo un parlamento compuesto sólo por gatos.

Aunque es cierto que esta vez hay razas y colores diferentes a los blancos, los negros y los blanco y negros, los gatos, siguen siendo gatos y siguen teniendo hambre. Devorar ratones está en su naturaleza, aunque muchos ratones se nieguen a creerlo pero, lo malo no es que sólo los gatos se presenten a las elecciones, lo malo es que si los ratones ganan las elecciones, automáticamente se convierten en caníbales.


domingo, 15 de noviembre de 2015

13N

En una religión cuyo dios permite tirotear, descuartizar, quemar vivos, degollar, vender, comprar, esclavizar, reprimir y torturar a seres humanos, ¿cuál es el trabajo que le queda al demonio?

Surah:[15:39] Dijo, "Señor, por haberme tu descarriado, he de engalanarles en la tierra y he de descarriarles a todos."

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Welcome to my country



Tranquila, si les ha ocurrido a ellos, por algo será.
Tranquilo, a ti nunca te ocurrirá.
¿O sí?
La conciencia es propia de los humanos, la empatía lo es de los solidarios, la compasión de los que pretenden ser algo más.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Europa, una vieja sinvergüenza.


Lo imagino en su casa, correteando tras su madre de una habitación a otra, viendo, sin entenderlo, como su familia metía una a una sus esperanzas en la mochila para dejar atrás un presente aterrador. La veo a ella, contándole que viajarán a un lugar maravilloso donde tendrá muchos amigos. Un lugar sin disparos, sin explosiones, sin ríos de sangre en las calles y en el que no saldrán de casa pensando si al volver, su hogar seguirá en pie.

Le veo abandonar su tierra cogido de la mano de su hermano mayor, sin saber siquiera qué es un país ni una frontera, o qué significan palabras como dictadura, yihad o quién es ese dios por el que la gente hace tantas cosas horribles.

Se llamaba Aylan Kurdi. A sus tres añitos de edad, no tuvo tiempo siquiera de gastar sus zapatitos nuevos, esos que sus padres le compraron previendo un camino largo y duro.

Su delito, pertenecer a una especie para la que la vida no es lo más importante. Su condena, morir en una playa sobre la que debió haber correteado con un cubo y una pala.

Hoy su fotografía en la prensa nos silencia a todos. Silencia razones, excusas, o causas ya indefendibles.

Hoy, que cada uno se trague su vergüenza y que las burocracias se atraganten en el intento.

Publicado en XLSemanal Nº 1456 20/09/2015