jueves, 10 de mayo de 2012


La economía del bien común.

Desde muy joven me di cuenta de que el logro más importante del capitalismo y creo que la pieza clave que lo sustenta, es haber conseguido convencer a la mayor parte de la humanidad de que no hay alternativas mejores.

La caída de la URSS, la desaparición del muro de Berlín y la reducción a la nada del llamado “Eurocomunismo”, fueron el abono perfecto para el que ahora llamamos “neoliberalismo”. La, batalla entre comunismo y capitalismo, tuvo un claro vencedor, debido en mi opinión al estancamiento de los países comunistas en una primera fase del proyecto marxista que resulta además la más difícil de aceptar: la “dictadura del proletariado” que, si bien debería haber conducido a una sociedad sin clases, se quedó en dictadura a secas con todas sus temibles consecuencias, transmitiendo al mundo la idea del comunismo como un sistema cruel y despiadado, idea que todavía perdura y de la que tenemos múltiples ejemplos aún en triste vigencia.

Pero, esta crisis, nos ha hecho ver que el sistema del crecimiento perpetuo, de la libre competencia y del beneficio económico como motor de la economía, ha empezado a hacer aguas, y nos ha lanzado como locos a la búsqueda de alternativas, la mayoría de ellas, meros parches en el casco del buque, que pretenden a toda costa mantenerlo a flote para que nos permita continuar ese viaje a ninguna parte en el que, la primera clase, es cada día menos numerosa y la tercera, es cada vez más cuarta que segunda.

Resulta esperanzador, ver que Austria, cuna del liberalismo, se reconcilia con el mundo proponiéndonos en boca de Christian Felber un nuevo sistema basado en conceptos que entendemos todos muy bien y que nos pone en conflicto con nosotros mismos, al mostrarnos un camino tan simple, que sólo requiere voluntad para hacer que funcione bien.


¿Sigues pensando que no hay alternativas?
¿Te parece un idealista loco que vive en un país idílico y que ese modelo no serviría para España?
¿No es más loco seguir como estamos cuando ya hemos visto que nuestro modelo actual se sustenta en crisis cíclicas y que en cada crisis, millones de familias se hunden?
¿Cuáles son tus temores? 

lunes, 7 de mayo de 2012


Hay alternativas.
Hoy quiero presentaros este libro:
“Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España”
Después de algunas vicisitudes con la Editorial Aguilar, que se mostró en un primer momento interesada en publicar la obra pero que posteriormente quiso posponer su edición,  al final ha visto la luz bajo el sello de la Editorial Sequitur.

En este momento en que, por todas partes veréis argumentos de importantes economistas del escenario nacional, a favor de los recortes y de las reformas del gobierno, resulta interesante leer argumentos diferentes escritos por gente con tanto prestigio como los anteriores pero que entienden, igual que nosotros que: “ las cosas son como son, pero con voluntad, podrían ser de otra manera”.

En mi opinión, los argumentos no adquieren mayor o menor firmeza según quién los defienda sino en la medida que se acerquen más o menos a la verdad. Y tanta verdad puede contener el pensamiento de un laureado catedrático, como el de un agricultor o un obrero de la construcción, del mismo modo que, al contrario, unos y otros pueden con frecuencia explayarse en barbaridades difíciles de digerir.

Si hago hincapié en esto es porque habréis notado que el gobierno está cargando en todos los medios afines con toda su caballería de élite para defender la afirmación de que, aunque ellos no quieren hacerlo así, las cosas no pueden hacerse de otra manera.

Esta afirmación parece una falacia en sí, puesto que si el gobierno, con el respaldo de una amplísima mayoría absoluta en el congreso y en la mayoría de comunidades autónomas y ayuntamientos, no puede gobernar ni tomar las decisiones que quiere, entonces lo que en realidad está en tela de juicio es la soberanía de España. Si ni el poder ejecutivo ni el legislativo tienen poder, entonces habrá que pensar que quizá las elecciones generales sean una gran estafa.

¿O será que lo que ocurre en España ya no depende de los españoles?
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jueves, 3 de mayo de 2012


Un día más en la calle

Ha sido un primero de mayo agridulce.

No puedo quitarme la sensación de que salir a la calle a reclamar aquello en lo que crees, se asemeja más a una terapia de grupo que a una acción reivindicativa eficaz.

Tiburón con rémoras.
Por uno y otro lado, la gente te cuenta su punto de vista y cómo les está afectando a ellos la situación actual. Te hace sentir bien, compartir inquietudes y opiniones con los demás, por un momento parece que no estás del todo solo en esta batalla en la que te has visto inmerso sin haber hecho nada para merecerlo. Caminas durante un tiempo con personas que están en tu misma situación y luego todo se termina y de nuevo cada uno vuelve a su casa. Los sindicatos ya han conseguido sus fotos para los titulares de prensa, y la prensa, una vez más, comulga con su línea editorial en lugar de hacerlo con la verdad y, al día siguiente, todo sigue igual…
  • Parece que tendremos que pagar peajes en las autovías. El que pueda claro.
  • El presidente de Repsol, Antonio Brufau, que criticó la expropiación de las participaciones de su empresa en la argentina YPF, pasa ahora a asociarse con el gobierno boliviano, expropiador de la filial de REE en ese país.  Extraños compañeros de cama hace la economía. Veremos qué ocurre cuando el tiburón no tenga qué llevarse a la boca y decida que la rémora puede ser un buen alimento. Entonces, una vez más, el bueno pasará a ser el malo y la memoria fallará.
  • El BCE deja los tipos de interés en el 1%. Tranquilos, mientras el crédito no fluya, en realidad, esta medida a los parados de aquí abajo, nos trae sin cuidado. Quizá se hayan dado cuenta de que el problema no está tanto en el precio del agua como en el atasco que hay en las tuberías, aunque hayan sido ellos quienes lo han provocado. Leed si no el artículo 123 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. En el punto 1, se crea el problema pero, en el punto 2 se plantea una solución posible: una banca pública.  Lamentablemente, parece que este tratado, nadie se lo ha leído.
  • En Cataluña quieren que las rentas altas paguen el importe total de sus medicinas. En principio parece justo pero, ¿qué diríais? o, más importante aún, ¿qué haríais si en la taquilla del cine os pidieran la declaración de la renta para indicaros el precio de la entrada? Ahí os dejo la reflexión.

Continuará…
Me temo.

martes, 24 de abril de 2012

El truco explicado o cómo un niño puede ser esclavo de su propia libertad.


Como buen prestidigitador, utiliza usted la misma estrategia que la persona que menciona, Don Felipe González Márquez, otro grande de la magia:

  1. Muestra usted la mano izquierda explicando el truco que va a hacer: “No sería justo un mundo en donde no hubiera intervención reguladora del estado”.  Ahora voy a destruir el argumento de un hombre muy listo pero muy malo: “Felipe González”.
  2. Seguidamente, muestra usted la mano derecha mientras guarda la izquierda en el bolsillo y hace que el espectador mire hacia otro lado centrando el tema en la sanidad: “¿Y qué hacemos si hay un niño pobre en la cima de una montaña que necesita diálisis?”
  3. Esta parte es la mejor del truco: “Que venga el estado y que me quite el dinero necesario, pero que ponga allí por favor un hospital para que cure al niño de la montaña”. Apelando a los sentimientos, acaba de mostrar usted en su mano izquierda un hospital que no existía y que nadie había pedido, de manera que aporta usted una solución impensable pero que le sirve para desviar nuevamente la atención del auditorio y prepararlo para el gran desenlace.
  4. Final apoteósico. Ahora muestra usted las dos manos haciendo aparecer la pieza que faltaba: “… yo estoy en una fundación que se ocupa de darle tratamiento de diálisis a los niños pobres”. El espectador se queda atónito. En un país como España en el que la diálisis es gratuita para todo el mundo, existe una fundación que se ocupa específicamente de dar ese tratamiento a los niños pobres.

Entiendo que la solución liberal al problema pasa por la demostrada generosidad de los que tienen con respecto a los que no tienen. Es decir, de algún modo, en un mundo liberal, las piezas se recolocan y equilibran solas y para cada necesidad, existe una respuesta automática e inmediata que surge de forma espontánea de la iniciativa privada de aquellos que disfrutan de una posición más acomodada.

Le felicito Don Carlos un truco excelente .