martes, 5 de mayo de 2020

¿Y si no aprendemos nada?




Estamos acostumbrados a que nos mientan, a aceptar sin recelo las falsedades de los nuestros y criticar con vehemencia las de los opuestos. Hemos sacralizado el eufemismo y consentimos a diario las medias verdades y las perversas metáforas que el márquetin comercial y político nos brindan. Por otra parte, nuestra vida gira en torno a un único elemento físico: el dinero, cuya medida decide, en casi todo, quien puede y quien no.

Vivíamos felices asumiendo que la verdad no era algo importante y que pagar era hecho más que suficiente para obtener el derecho a exigir a los demás y para disfrutar de una vida larga y cómoda.

Tuvo que ser un diminuto agente infeccioso, una especie de nano robot al que algunos científicos dudan incluso en considerar un ser vivo, el que nos propinara el capón que dejara en evidencia las carencias de nuestra caduca e insensible tabla de valores.

Ahora hemos puesto en valía lo que en realidad fue siempre valioso, y dejado en cuarentena lo superficial, esas habilidades que hoy sabemos innecesarias y que premiábamos con cantidades insultantes de dinero. Nuestros héroes visten ahora batas blancas y zuecos de caucho, no pantalones cortos y botas de tacos, esgrimen escobas, fregonas y desinfectantes y no publican sus miserias en prime time. Hemos aprendido a ver a las cajeras del supermercado con otros ojos, y a entender que son ellas las que nos ponen a mano lo que nos es realmente imprescindible. Eso es lo que pensamos hoy, pero ¿y mañana? ¿Estamos deseando que todo esto pase para volver a repetir tozudamente lo mismo de antes? ¿Volveremos con la terquedad del piñón fijo a nuestras rutinas anteriores, a ensalzar un sistema que se ha mostrado inflexible y en el que la economía pesa más incluso que la vida?

¿Añadiremos más dolor al dolor por servir a dioses crueles que nosotros mismos hemos creado?

lunes, 25 de noviembre de 2019

En el aire



En esto del “vivir un día más” como único sentido de la vida, uno cae despacio, como sostenido por un globo de aire caliente cuyos pinchazos se esfuerza en negar.

Envejecer es como retorcer los tubos de pintura para intentar sacar una gota más que llevar al lienzo. Es como ver el mundo desde muy lejos, mientras padeces los empujones de aquellos que lo ven solo desde muy cerca. Es saber con certeza que la ignorancia mayor es la mayor sabiduría a la que se puede aspirar. Asumir que cada día puede ser un poquito peor que el anterior y acostarte agradecido cuando, al menos hoy, ha sido mejor que ayer.

Escribo esto a muchos metros aún del suelo, mientras empiezo a tomar conciencia de que quizá el único sentido de la vida sea simplemente eso: sobrevivir.

Vacunado de hedonismos, sobrevuelo la simpleza de comprender que la felicidad descansa en un banco de tres simples patas: querer, que te quieran y sentirte útil. Y a merced del viento sigo mi viaje, observando con dolor las cuitas de quienes no entienden que, aunque pompas de distintos colores, por dentro somos todos aire. Aire en recipientes limpios o decorados, con melenas de colores o el cabello engominado. Abrazados a banderas diferentes, somos aire con idiomas distintos, y distintas capacidades pero, por dentro, siempre siempre … el mismo aire.

Desde aquí arriba observo cómo la inconsciencia vuelve a plantar semillas de odio, cómo el rencor crece entre hermanos y cómo ese segundo crucial que determina si la piedra abandona la mano o tan solo se deja acariciar por ella, parece haber desaparecido ya de todos los cronómetros.

Subid, volad, la verdad no está en las razones sino en el aire.

martes, 3 de octubre de 2017

El perverso lenguaje


Yo también estoy triste, preocupado, avergonzado. En esta malvada y absurda batalla entre un gobierno que desprecia la opinión de sus ciudadanos y otro que desprecia la ley, existe una palabra para todo, incluso para definir a gente como yo. Nos llaman los “equidistantes”. 

Quizá sea el resultado de tantas reformas educativas que no cuajan, pero tengo la impresión de que hemos “desaprendido” como conjugar algunos verbos: yo tengo razón, tú te equivocas, él miente. Yo amo, tú odias, él desprecia. Yo sé, tú desconoces, él cree. Esto es lo que se oye en las calles y como en todas las grandes batallas, mientras tanto, los generales se sientan cómodamente en la retaguardia mientras el pueblo sangra y las palabras siguen chocando en el aire, esparciendo semillas de odio que tardarán muchos años o muchos razonamientos sanos en desaparecer. Choca democracia con estado de derecho, derechos con libertades, y chocan porras contra cabezas.

Y otra vez hermanos enfrentados, familias rotas, amigos perdidos. Y de nuevo A o B, blanco o negro, conmigo o contra mí.

¿Qué hemos aprendido? ¿De qué nos han servido miles de años de historia si no conseguimos que deje de repetirse?


Y ahora tengo miedo, porque como dicen las reglas de todas las lenguas del mundo, las frases que empiezan por odio, terminan por muerte.

Publicado en XL Semanal Nº 1565 El bloc del cartero

lunes, 4 de septiembre de 2017

Choque de trenes


Algo me dice que, antes de este, ya cercano, choque de trenes los tripulantes saltarán para ponerse a salvo y toda la responsabilidad y el dolor, caerá, una vez más, sobre los pasajeros.

Si eres independentista, te digo que la Cataluña que tú quieres es la España que yo quiero, y te invito a hacer unas reflexiones: ¿crees que esa Cataluña es la que verdaderamente quieren los que te están llevando de su mano?. ¿Quien decide motu proprio saltarse la ley que no le gusta, está legitimado para redactar leyes nuevas?¿Conoces el significado real de la estrella de la bandera que ya has asumido como tuya?¿Crees de verdad que en el mundo del siglo XXI menos es más?

Si, por el contrario, eres un acérrimo defensor de la Constitución del 78 y del estado de derecho, te recuerdo que la Democracia es el poder en manos de las mayorías y que a ninguna democracia verdadera, le pueden dar miedo jamás unas urnas. Quizá deberías preguntarte: ¿Es esa Constitución de 1978 una buena base para sustentar la forma de sentir de la España del siglo XXI?¿En qué medida el derecho debe imponerse sobre la voluntad de la mayoría?¿Si esta decisión debemos tomarla todos los españoles, no sería bueno que alguien, de una vez por todas, nos lo preguntara?

miércoles, 5 de abril de 2017

Un mal sueño

Hoy me desperté sobresaltado. Soñé que vivía en un mundo “low cost”, y “fast everything” en el que las palabras mágicas que abrían las puertas del éxito eran “gratis” y “rápido”. Era un planeta plagado de fronteras artificiales en el que todos sus habitantes se agrupaban en tribus, cientos de miles de tribus, enfrentadas entre sí, gobernadas por un estulto repeinado que trataba de dirigirlo todo con órdenes de no más de 140 caracteres, y que pensaba que dirigir un estado no era muy distinto que dirigir una empresa.

Entre la gran diversidad de tribus, pude distinguir la de las buenas y la de las malas personas, aunque cualquiera podía cambiar libremente de la una a la otra a su antojo. También había personas guapas y feas, listas y tontas, pobres y ricas, heterosexuales y LGTBI, religiosas y ateas, de izquierdas y de derechas incluso también de centro que paseaban también a placer de un lado al otro de la calle. Había las altas y las bajas, las trabajadoras y las vagas, las violentas y las pacíficas, y así toda la población se repartía en tribus, cada una de las cuales odiaba convenientemente al resto y adoraba con fe ciega a la propia.

Los niños, aprendían desde pequeños que las habilidades nacen con uno y que el esfuerzo era una absurda pérdida de tiempo. Sus padres les protegían de todo mal y los profesores trataban en vano de inculcarles un concepto prohibido: “la pasión por aprender”. ¿Aprender para qué?

Era un mundo sin razón, sólo de sentimientos. Emotivo y primario en el que era tan difícil encontrar respeto como una pared limpia.

Por suerte solo era un sueño. ¿Se imaginan que ese mundo fuera real?


jueves, 16 de febrero de 2017

Hemos lanzado Punto Crítico

Hoy quiero recomendaros que visitéis nuestra nueva página:



Una de las pocas páginas para adultos en la que no veréis desnudos, salvo en alguna obra de arte, o de las pocas páginas de la red que no hará daño a niños, ni a adolescentes, ni a jóvenes, ni a adultos, ni a ancianos.

Alimento de mentes inquietas y lugar de reposo de una verdad que reconocemos inabarcable.

Una página sin tiempo que nos ayudará a todos a comprender la evolución del pensamiento humano. Sócrates, Spinoza, Voltaire, Locke, Gramsci o Chossudovsky, son unos pocos de nuestros "becarios".

Estoy seguro de que gustará a aquellos que con cierta frecuencia os dejáis caer por este blog.

viernes, 21 de octubre de 2016

Neofranquismo histórico

Artículo 6 – Constitución Española: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”.

Es decir, los Partidos Políticos son LA POLÍTICA. Pero algo está siendo, por fin, evidente, tras tantos años de no querer saber: la estructura de estos diques de contención de la voluntad popular NO ES DEMOCRÁTICA. El trágico P$*e nos lo ha comunicado: La democracia directa es el enemigo del sistema; no la pueden controlar. Los Partidos diseñados por el Constituyente franquista son el instrumento para negar el pluralismo político, para evitar la formación de la voluntad popular y la misma participación política. Desde luego su democracia es “orgánica”; franquista.

Pero en estos momentos estamos comenzando a percibir una nueva disfuncionalidad del sistema constituido por los Falangistas y los tecnócratas: LOS PARTIDOS POLÍTICOS SON FINES EN SI MISMOS. Ahora vemos que hay Partidos con poder real, caso de Ciudadanos o Compromís, SIN APENAS MILITANTES; y otros, caso del P$*e, con tan pocos militantes que sus “casas del cacique, digo, del Pueblo” están deshabitadas (¿Cuántos militantes tiene este partido sistémico? ¿Descontamos fallecidos? No creo que lleguen a los 150.000, en un Estado con más de 8.000 municipios …).

Los Partidos, sin militancia, o con militantes capitidisminuídos por las  políticas “internas”, solo para los ojos de sus dirigentes cooptados (¿todos?) (PPP$*e-IU-Cs-Ps) de sus señoritos, SOLO SE RELACIONAN CON EL PODER NO DEMOCRÁTICO; CON EL PODER FINANCIERO.

Esta es, pues, la Democracia de este Neofranquismo histórico: todo por el partido pero sin los militantes. Todo por el pueblo pero sin el pueblo. Lo que es hasta divertido, es que esta pandilla de psicópatas, carentes de la menor empatía, con una visión oceánica de la realidad, en la que “el otro” no se diferencia de “ellos”, y que por ello son incapaces de ponerse en su lugar; incapacitados para la vida en común, AHORA HASTA LO DICEN PÚBLICAMENTE. El pueblo soy yo; no, no, soy yo; que no, que soy yo (trasfondo común del discurso de TODOS los partidos mediáticos). DEMOCRACIA VIGILADA = FASCISMO. Eso fue la Tra (ns) ición del Franquismo (dictadura nacional) al Globalismo dictatorial (dictadura mundial); el Poder lejos del pueblo, defendido por ejércitos policiales. ¿Poder Popular? ¿O poder del Sistema MEDIANTE los Partidos Populistas? Las cosas van tomando forma; esta vez, la forma de la realidad subyacente al discurso falsario. Sólo nos falta organizarnos como resistencia o que nos sigan organizando desde la falsedad de la opinión pública creada mediáticamente.

¡VIVA LA REPÚBLICA FEDERAL!

Nota: Navidad de 1969, extracto del discurso del dictador a la nación: "Respecto a la sucesión a la Jefatura del Estado, sobre la que tantas maliciosas especulaciones hicieron quienes dudaron de la continuidad de nuestro Movimiento, todo ha quedado atado, y bien atado, con mi propuesta y la aprobación por las Cortes de la designación como sucesor a título de Rey del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón. Dentro y fuera de España se ha reconocido, tanto con los aplausos como con los silencios, la prudencia de esta decisión trascendental."


viernes, 23 de septiembre de 2016

Ayer y hoy del 15M

Hace ya cinco años de aquel 15 de mayo en el que, presuntamente, un SMS enviado por sabe dios quien, se extendió de forma viral y movilizó a miles de ciudadanos animándolos a tomar las plazas y, siguiendo el consejo de Stéphane Hessel en su libro “¡Indignaos!”, publicado justamente el año anterior, mostrar su indignación contra un sistema que ha demostrado una y otra vez no tener ninguna consideración o siquiera el mínimo aprecio por el bienestar de los ciudadanos y por la defensa de sus derechos fundamentales.

Las flagrantes injusticias de los sucesivos gobiernos que se mostraron sin vergüenza, fuertes con los débiles y débiles con los fuertes, alimentaron de indignación la voluntad de cientos de miles de ciudadanos que deseaban morir como súbditos para renacer como personas libres.

La historia se ha escrito siempre de arriba abajo, y en sus libros se habla casi exclusivamente del poder y de lo que los seres humanos son capaces de hacer por poseerlo.

La RAE es prolija en definiciones de la palabra poder, pero quizá la que mejor describa, en mi opinión, ese concepto sea la siguiente: “Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo.” El verdadero poder es por tanto la capacidad de hacer cumplir los propios deseos, la posibilidad de guiar, orientar o incluso doblegar las voluntades ajenas, igual da el fin con que se haga, o más simple aún, la facultad de ser obedecido.

Como seres gregarios, necesitamos normas de convivencia, como jerárquicos, necesitamos un pastor que nos guíe pero, ¿somos todos gregarios y todos jerárquicos? Rotundamente no.

De igual modo que hay personas que socializan con dificultad y buscan deliberadamente la soledad, también hay gente que rechaza el sometimiento a una voluntad ajena y viceversa. Son por tanto enemigos del poder en cuanto que si su actitud se extendiera a toda la sociedad, el concepto de poder, dejaría de tener sentido alguno.

Quizá una buena parte de los que salieron a la calle el 15M eran de esta clase y lo digo basándome en el desencanto que a cinco años vista percibimos en muchos de aquellos que con tanta desconfianza replegaron sus tiendas de campaña en la Puerta del Sol de Madrid el día que todo terminó. No huían, sólo creían que aquello continuaría hasta tomar la forma que tanto deseaban.

Se usaban palabras grandilocuentes como “empoderamiento” o “transversalidad” palabras que suenan a música celestial en los oídos de un no jerárquico y que, unidas a otra no menos hermosa: “igualdad”, le hacen creer a uno que la libertad personal no es una quimera, sino simplemente una utopía cercana.

Todo parecía ir encaminado, hasta que, poco a poco las bambalinas fueron dejando entrever lo que tras ese movimiento había. Muchos, los gregarios jerárquicos, han encontrado sus nuevos pastores y siguen, sirven y defienden con vehemencia a sus nuevos líderes y confían ciegamente en ellos porque saben, equivocados o no, que les guiarán bien. Otros, los no jerárquicos, se han desencantado ya de todo aquel espejismo, tras ver lo que la implacable verdad fue dejando ver, que el problema sigue estando en el poder mismo y la incapacidad de quienes lo desean de no embriagarse de él.

Era evidente que los poderosos que se sentían amenazados, iban a activar todas sus defensas y revisar con lupa a los nuevos candidatos a salvadores patrios, y entre cientos de mentiras publicadas en los mentideros oficiales de uno y otro color, se colaba de vez en cuando alguna verdad para la que no se encontraba una explicación satisfactoria.

Así, aparecieron millones de euros de subvenciones de orígenes diversos, negados unas veces y admitidos otras, maniobras de dudosa legitimidad en los centros universitarios de los que algunos de estos nuevos rostros procedían, y financiaciones de países extranjeros, que, si bien se negaron una y otra vez incluso en sede judicial, no recibieron explicaciones adecuadas, puesto que se trataba de donaciones canalizadas a través de terceros, de modo que puede que A no financie a B, pero también puede que A financie a C y que sea C quien financie luego a B, maniobra extraordinariamente simple que tranquiliza al sistema judicial y sin duda alguna a los jerárquicos, pero en absoluto a quienes no lo son.

Hoy todo parece claro. Los nuevos líderes resultaron ser como los viejos, y la nueva política, resulta que peinaba canas y usaba crema antiarrugas.

El parlamento ha ganado en colorido, ahora los que no nos representan son más jóvenes, visten de manera informal, - perdón, quizá debí haber dicho: “casual”- lucen cuidadas melenas y rastas, modifican las fórmulas de juramento para hacerse notar y aplauden sólo a los suyos porque hay que defender el territorio ideológico como propio, aunque a veces sea coincidente al 100% con el del “enemigo”.

Han demostrado adaptarse rápido a la retórica del resorte, esa que salta automáticamente cuando alguien ataca a un compañero de partido y que nos permite ocultar la verdad un rato en el bolsillo trasero de nuestro vaquero de Zara, hasta que el rubor se calme, sabedores ya de que, con el tiempo, el rubor dejará de existir, y la verdad anidará permanentemente en el cajón de la mesilla de noche, donde las cosas no molestan ni para dormir.

El movimiento resultó ser como el capote de un torero que escondía la pared contra la que nos descornamos una vez más, como ese golpe de estado que el dictador se organiza a sí mismo para controlar a los disidentes.

¿Y ahora qué? se preguntan lo desencantados. Pues ahora sólo queda analizar los errores y volver a empezar, o tirar la toalla y esperar la muerte sentados en un rincón, empapando el suelo con las babas de nuestras quejas y el agua que salpique de nuestros baños de autocompasión que irán creciendo hasta ahogarnos.

martes, 6 de septiembre de 2016

Tengo un sueño.


Estoy contento de reunirme hoy con vosotros y con vosotras en la que pasará a la historia como la mayor manifestación por la libertad de Expresión en la historia de nuestra nación.

Hace 40 años, un gran pueblo, bajo cuya simbólica sombra nos encontramos, adoptó la Libertad de Expresión como Derecho Fundamental de primer nivel. Este trascendental hito llegó como un gran faro de esperanza para millones de españoles y españolas de izquierdas, que habían sido quemados en las llamas de una injusticia aniquiladora. Llegó como un amanecer dichoso para acabar con la larga noche de su cautividad.

Pero 40 años después, los españoles todavía no son libres. 40 años después, la vida de los Socialistas y las personas de izquierdas sigue todavía tristemente atenazada por los grilletes de la Censura y por las cadenas de la discriminación. 40 años después, los Socialistas y las personas de izquierdas viven en una isla solitaria de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. 40 años después, los Socialistas y las personas de izquierdas todavía siguen languideciendo en los rincones de la sociedad española y se sienten como exiliadas en su propia tierra. Así que hemos venido hoy aquí a mostrar unas condiciones vergonzosas.

Hemos venido a la capital de nuestra Prensa Libre en cierto sentido para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra Constitución escribieron las magnificientes palabras de la Democracia y de la Libertad de Expresión e Información, estaban firmando un pagaré del que todo español iba a ser heredero. Este pagaré era una promesa de que a todos los hombres —sí, a los Socialistas y las personas de izquierdas y también a las de derechas — se les garantizarían los derechos inalienables a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad en el seno de una sociedad libre y plural.

Hoy es obvio que España ha defraudado en este pagaré en lo que se refiere a sus ciudadanos y ciudadanas de Izquierdas. En vez de cumplir con esta sagrada obligación, España ha dado al pueblo un cheque malo, un cheque que ha sido devuelto marcado “sin fondos”.

Pero nos negamos a creer que el banco de la justicia está en bancarrota. Nos negamos a creer que no hay fondos suficientes en las grandes arcas bancarias de las oportunidades de esta nación. Así que hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dé mediante reclamación las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia. También hemos venido a este santo lugar para recordar a España la intensa urgencia de este momento. No es tiempo de darse al lujo de refrescarse o de tomar el tranquilizante del gradualismo. Ahora es tiempo de hacer que las promesas de democracia sean reales. Ahora es tiempo de subir desde el oscuro y desolado valle de la segregación al soleado sendero de la justicia constitucional. Ahora es tiempo de alzar a nuestra nación desde las arenas movedizas de la injusticia social a la sólida roca de la fraternidad. Ahora es tiempo de hacer que la justicia sea una realidad para todos los hijos de Dios.

Sería desastroso para la nación pasar por alto la urgencia del momento y subestimar la determinación de los Socialistas y las personas de izquierdas. Este asfixiante verano del legítimo descontento de los Socialistas y las personas de izquierdas no pasará hasta que haya un estimulante otoño de libertad e igualdad. 2016 no es un fin, sino un comienzo. Quienes esperaban que los Socialistas y las personas de izquierdas necesitaran soltar vapor y que ahora estarán contentos, tendrán un brusco despertar si la nación vuelve a su actividad como si nada hubiera pasado. No habrá descanso ni tranquilidad en España hasta que los Socialistas y las personas de izquierdas tengan garantizados sus derechos como ciudadanas y ciudadanos. Los torbellinos de revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que nazca el día brillante de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi pueblo, que está en el caluroso umbral que lleva al interior del palacio de justicia. En el proceso de conseguir nuestro legítimo lugar, no debemos ser culpables de acciones equivocadas. No busquemos saciar nuestra sed de libertad bebiendo de la copa del encarnizamiento y del odio.  Debemos conducir siempre nuestra lucha en el elevado nivel de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra fecunda protesta degenere en violencia física. Una y otra vez debemos ascender a las majestuosas alturas donde se hace frente a la fuerza física con la fuerza espiritual. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad Socialista no debe llevarnos a desconfiar de todas las personas de derechas, ya que muchos de nuestros hermanos de derechas, como su presencia hoy aquí evidencia, han llegado a ser conscientes de que su destino está atado a nuestro destino. Han llegado a darse cuenta de que su libertad está inextricablemente unida a nuestra libertad. No podemos caminar solos.

Y mientras caminamos, debemos hacer la solemne promesa de que siempre caminaremos hacia adelante. No podemos volver atrás. Hay quienes están preguntando a los defensores de los derechos civiles: “¿Cuándo estaréis satisfechos?” No podemos estar satisfechos mientras los Socialistas y las personas de izquierdas sean víctimas de los indecibles horrores de la brutalidad de la policía. No podemos estar satisfechos mientras nuestros cuerpos, cargados con la fatiga del viaje, no puedan conseguir alojamiento en los moteles de las autopistas ni en los hoteles de las ciudades. No podemos estar satisfechos mientras la movilidad básica de los Socialistas y las personas de izquierdas sea de un ghetto más pequeño a otro más amplio. No podemos estar satisfechos mientras nuestros hijos sean despojados de su personalidad y privados de su dignidad por letreros que digan “sólo para los del sistema”. No podemos estar satisfechos mientras un Socialista en Andalucía no tenga a quien votar y un Socialista en Madrid crea que no tiene nada por qué votar. No, no, no estamos satisfechos y no estaremos satisfechos hasta que la justicia corra como las aguas y la rectitud como un impetuoso torrente.

No soy inconsciente de que algunos de vosotros y vosotras habéis venido aquí después de grandes procesos y tribulaciones. Algunos de vosotros y vosotras habéis salido recientemente de estrechas celdas de una prisión. Algunos de vosotros y vosotras habéis venido de zonas donde vuestra búsqueda de la libertad os dejó golpeados por las tormentas de la persecución y tambaleantes por los vientos de la brutalidad de la policía. Habéis sido los veteranos del sufrimiento fecundo. Continuad trabajando con la fe de que el sufrimiento inmerecido es redención.

Volved a Andalucía, volved a Galicia, volved a Euskadi, volved a Valencia, volved a Cataluña, volved a los suburbios y a los ghettos de nuestras ciudades del Sur, sabiendo que de un modo u otro esta situación puede y va a ser cambiada.

No nos hundamos en el valle de la desesperación. Aun así, aunque vemos delante las dificultades de hoy y mañana, amigos míos, os digo hoy: todavía tengo un sueño. Es un sueño profundamente enraizado en el sueño español.

Tengo un sueño: que un día esta nación se pondrá en pie y realizará el verdadero significado de su credo: “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales”.

Tengo un sueño: que un día sobre las colinas rojas de Castilla los hijos de quienes fueron Aparceros y los hijos de quienes fueron propietarios serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la fraternidad.

Tengo un sueño: que un día incluso el estado Catalán y el de los Euskaldunes, unos estados sofocantes por el calor de la injusticia, sofocantes por el calor de la opresión, se transformarán en un oasis de libertad y justicia.

Tengo un sueño: que mis hijos vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por sus ideas políticas sino por sus actos.

Tengo un sueño hoy.

Tengo un sueño: Que Pedro ponga de nuevo la piedra del Socialismo en el Partido Socialista, para que quien no sea Socialista nuca vuelva a la dirección de un Partido Socialista.

Tengo un sueño hoy.

Tengo un sueño: que un día allá abajo en Andalucía, con sus señoritos despiadados, con su presidenta que tiene los labios goteando con las palabras de interposición y anulación, que un día, justo allí en Andalucía niños jornaleros y niñas propietarias podrán darse la mano con niños propietarios y niñas jornaleras, como hermanas y hermanos.

Tengo un sueño hoy.

Tengo un sueño: que un día todo valle será alzado y toda colina y montaña será bajada, los lugares escarpados se harán llanos y los lugares tortuosos se enderezarán y la gloria del Señor se mostrará y toda la carne juntamente la verá.

Tengo un sueño hoy: Que veremos pronto un Gobierno para todos y para todas; un Gobierno Español en el que Joan Tardá pueda ser Ministro de Asuntos Exteriores de España. En que Pedro pueda tener un Vicepresidente de otro partido que le impida a él, Presidente, olvidar sus promesas a nosotros; y en el que él impida lo mismo a su Vicepresidente.

Tengo un sueño: Sueño con un Gobierno Socialista, que, más allá de sus palabras, pueda ser reconocido como tal por sus actos. Con nuevas elecciones o sin ellas. Sueño con un control del Gobierno llevado a cabo por el Poder Judicial; por un Poder Judicial que no dicte Sentencias a la sombra del IBE, sino que las dicte realmente emanadas de nosotros, el Pueblo. Con unPoder Judicial que responda ante nosotros, el Pueblo, como Jurado Popular, de sus actos de autoridad. Sueño con un Parlamento de los Ciudadanos, no al servicio de los Poderes personales exorbitantes de los dueños del Mercado, sino al servicio de la Solidaridad y la Justicia. Sueño una sociedad volcada en la solidaridad que se desarrolla en armonía. Sueño. Sueño con un país de países en el que las diferencias supongan riqueza y la riqueza sea para la solidaridad. Sueño una Sanidad en la que la salud y no el negocio, sea su finalidad primera y última.

Tengo un sueño: Sueño con la Libertad de pensamiento. Con una cultura libre, en el que la Propiedad sobre las ideas desaparezca, para que se desparrame por igual sobre todos nosotros. Sueño con un régimen de propiedad de pensamientos, ideas e invenciones que aproveche a todos por igual, superando el que hoy nos subyuga, con el que Newton no hubiese podido leer a Galileo, por que el Vaticano, propietario de la obra de Galileo, lo excluyese para los anglicanos no papistas. Para los Budistas, no católicos. Sueño cn un mundo en el que el sentimiento religioso no esté manipulado para crear odios y enfrentamientos, en lugar de amor y acercamiento.

Ésta es nuestra esperanza. Ésta es la fe con la que yo vuelvo al Sur, y de nuevo al Norte, al Este y al Oeste. Con esta fe seremos capaces de cortar de la montaña de desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las chirriantes disonancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a la cárcel juntos, de ponernos de pie juntos por la libertad, sabiendo que un día seremos libres.

Éste será el día, éste será el día en el que todos los hijos de Dios podrán cantar con un nuevo significado “Tierra mía, es a ti, dulce tierra de libertad, a ti te canto. Tierra donde mi padre ha muerto, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera suene la libertad”.
 Y si España va a ser una gran nación, esto tiene que llegar a ser verdad. Y así, suene la libertad desde las prodigiosas cumbres de las colinas de La Mancha. Suene la libertad desde las enormes montañas del Pirineo. Suene la libertad desde los elevados cerros de Sierra Morena.

Suene la libertad desde las montañas cubiertas de nieve de León. Suene la libertad desde las curvas vertientes de Galicia.

Pero no sólo eso; suene la libertad desde la Montaña de Piedra de Navacerrada.
Suene la libertad desde la montaña de piedra de Montserrat.
Suene la libertad desde cada colina y cada topera de Extremadura, desde Andalucía, desde Aragón, Cantabria y Asturias, desde cada ladera.
Suene la libertad. Y cuando esto ocurra y cuando permitamos que la libertad suene, cuando la dejemos sonar desde cada pueblo y cada aldea, desde cada estado y cada ciudad, podremos acelerar la llegada de aquel día en el que todos los hijos de Dios, hombres blancos y hombres negros, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de juntar las manos y cantar con las palabras del viejo espiritual negro: “¡Al fin libres! ¡Al fin libres! ¡Gracias a Dios Todopoderoso, somos al fin libres!”.

Adaptación libre del discurso pronunciado por Martin Luther King el 28 de agosto de 1963 (“I have a dream”).


Jesús Díaz Formoso 

miércoles, 6 de julio de 2016

¿Mentira o demagogia?

- Pero… ¿acaso no son lo mismo demagogia y mentira? Me preguntaba mi amigo.
- Pues… te pondré un ejemplo y tú mismo decidirás. En un pueblo pequeño, la gente pasa hambre porque sus terrenos no son productivos. El alcalde, presunto mentiroso, asegura a sus vecinos que ha plantado las mejores semillas que, con gran sacrificio, habían donado los agricultores, que las ha regado cuidadosamente y que ya hay síntomas de que pronto brotarán. Para reforzar su afirmación llama a sus amigos expertos que confirman a todo el pueblo que lo que dice el alcalde es cierto. Sin embargo, aunque hay gente que dice haberlos visto, tú no ves ni un solo brote desde hace cuatro años. El presunto demagogo sin embargo, se pasa el día diciéndote algo que tú ya sabes: que el huerto no produce, y añade que allí no se ha plantado nada y que toda tu miseria es culpa del alcalde mentiroso que se ha lucrado vendiendo las semillas que eran de todos, y que si no lo eliges a él la situación no cambiará. Para ese cambio te propone plantar semillas nuevas, abonar la tierra, e instalar un nuevo sistema de regadío. La solución es obvia pero, tú sabes que el pueblo no tiene dinero ni para semillas, ni para abono, ni para un costoso sistema de regadío y no sólo eso, sino que, además, para pagar sus deudas, el ayuntamiento necesitaría entregar un año entero de una cosecha que no tiene.

Lo cierto, querido amigo, es que no sé si ambas cosas son lo mismo, pero lo que sí sé es que ambas tienen algo en común: no tienen ningún efecto si tú no te las crees. Dejemos la fe pues a las religiones y empecemos a sembrar cada uno su parcela.

martes, 28 de junio de 2016

Guerra Política II

Enciendo el ordenador y me planto en plena www.guerrapolitica-II.es, el juego en red que causa verdadero estupor a los votantes.

Es la nueva versión del archifamoso www.doctrinadelshock4.5.es, e incluye cinco niveles de Programación Social, a los que se puede jugar independientemente; o no. Estos son Largo Plazo, Medio Plazo, Corto Plazo, Alerta 3 minutos y Psicosis Prolongada (la versión beta añadía Miedo Permanente, pero se ha decidido no incluirla en distribuciones comerciales).

Empiezo con el Nivel de Programación Social a Largo Plazo, que me recuerda al ajedrez, y atraso 10 casillas, hasta 2006. Aparece el cuadro de opción Seleccione Partido, tras lo cual se accede a la siguiente pantalla, en la que se reparten Periódicos, Teles, y Bancos que dan créditos, junto a puestos en Consejos de Administración de Empresas Públicas, y carteras de puestos en consejos privados apalancadas. Hay reglas en esta elección; econometría de alto nivel; si tanques no zanahorias. Si tienes muchos créditos, no puedes tener muchos Consejos, y si tienes muchos bancos, te jodes y te quedas con los periódicos. También se reparten otros bienes, como aeropuertos, carreteras, ríos o museos. Así como Concejalías y cargos representativos de los distintos niveles territoriales y ámbitos materiales; en circulitos concéntricos, aparentemente separados por cuadros negros y blancos .... Cuantas más teles, más votantes. Todos se reparten subvenciones, hasta agotar los bienes, derechos y haciendas públicas, creando bolsas de pobreza; cuanto menores sean las posibilidades de los votantes de sobreponerse al daño causado por la Guerra Política II, más puntos se acumulan, en una bolsa anual que, como todo, decrece a interés compuesto; de impunidad y mucha cara.

El Jugador que tiene el Gobierno, se queda con la Armada y los Ejércitos, y los demás están obligados a conspirar contra él. Pero el Jugador con el Gobierno también debe conspirar contra todos los demás. Como opciones, todos pueden constituir partidos falsos con el fin de engañar a los demás jugadores y sobre todo, a  los votantes, pero esos partidos falsos pueden ser adquiridos por otros jugadores durante el desarrollo de la partida y pueden alcanzar así la Independencia. Todos pueden ser infiltrados por todos.

Pulsando en Opciones Especiales se accede a un tutorial on line con el que los Jugadores podrán adquirir conocimientos prácticos que les permitan inmovilizar a los votantes capturados, mediante las diferentes combinaciones de Tanques y Zanahorias y sus aplicaciones interactivas.

Siguiente pantalla: Perfiles de votantes. Nuevamente seleccionamos entre varias opciones, que distinguen los aspectos más variados de la discriminación; sexuales, ideológicos, de raza y religiosos, así como otras opciones menos delictivas, como el ámbito idiomático, o la ocupación; profesionales y empleados, funcionarios y parados, pensionistas y compañeros de partido, autoridades y millonarios (en esta selección existen gran número de matices, que se  explican en achettppumpumyoutube.comoascendermoviendosillas.com).

Hemos agradecer a la distribución de Guerra Política 2.0 que la programación de las aplicaciones de esta última pantalla se entrega en Código Abierto, a fin de que los votantes, incluso sin intervención de los jugadores, vayan puteándose unos a otros cada vez mejor, facilitando el desarrollo del juego.


Las siguientes pantallas ya se pueden jugar en televisión -dos versiones, de momento.

domingo, 12 de junio de 2016

Un viaje a través del ADN



Qué absurdo empeño en querer mostrarnos diferentes si en realidad todos lo somos.

Absurdo porque ese empeño nos hace iguales. Absurdo porque nuestra diferencia es la mezcla de muchas identidades que pudimos haber sido y cuya elección depende más de los condicionamientos de nuestro entorno que de nuestra estructura molecular.

No hay razas puras porque los moldes únicos los inventaron los dioses y los dioses siguen callados, simulando tan bien que no existen, que al final han dejado de existir de verdad.

¿Por qué necesitas una tribu si tu tribu es la humanidad?

¿Por qué odiar a las otras tribus si son también la tuya?

Somos iguales, asúmelo.

Somos diferentes, asúmelo.

Sólo necesitamos respeto mutuo.

sábado, 26 de marzo de 2016

Neolengua

La Neolengua, en política, merece una atención especial.
Como está escrito en un cementerio portugués:
 "aqui yace Joao Ferreira, que tiña preferencia e pasou".
Hay que ceder el paso a la realidad. Los derechos son de papel.
Me despierta un titular: "El Gobierno se niega a ser controlado por el Parlamento".
Busco y encuentro.
"El parlamento no puede controlar a un Gobierno en funciones".
Me intereso por las razones de tal desvarío.
En un triste folio obran las razones.
Lo imprimo y lo dejo en la mesa, pendiente de lectura.
Bostezo. Y con el leve soplido vuelan todas las manchas que tintan el papel.
¿Todas? No. En la esquina superior izquierda, donde hubo una grapa (el papel es reciclado), permanece una pequeña motita de negrura infinita.
Busco entre los sellos una lupa.
Y veo.
Dice la motita, en la inmensa levedad de su ser:
"El artículo 108 de la Constitución habla de que el gobierno responde de su “gestión política” ante el Congreso.
Y el gobierno en funciones no lleva a cabo gestión política alguna previamente aprobada por la nueva Cámara, 
sino que simplemente se limita a gestionar los asuntos de trámite".
El resto es ceniza.

Vemos el artículo:
De las relaciones entre el Gobierno y las Cortes Generales - Artículo 108: "El Gobierno responde solidariamente en su gestión política ante el Congreso de los Diputados".

Otros preceptos, convenientemente olvidados, señalan:

Artículo 109
Las Cámaras y sus Comisiones podrán recabar, a través de los Presidentes de aquéllas, la información y ayuda que precisen del Gobierno y de sus Departamentos y de cualesquiera autoridades del Estado y de las Comunidades Autónomas.
Artículo 110
1. Las Cámaras y sus Comisiones pueden reclamar la presencia de los miembros del Gobierno.
Artículo 111
1. El Gobierno y cada uno de sus miembros están sometidos a las interpelaciones y preguntas que se le formulen en las Cámaras. Para esta clase de debate los Reglamentos establecerán un tiempo mínimo semanal.
2. Toda interpelación podrá dar lugar a una moción en la que la Cámara manifieste su posición.
***
Mi interés me hace despertar del todo. ¿Qué significa todo esto?
¿Que es "gestión Política?
Respuestas:
1.- Lo que no hace un Gobierno en funciones.
2.- Lo que un Gobierno en funciones no puede hacer de manera visible.
3.- No Gobernar por medio de Reglamentos Generales.
4.- Gobernar por medio de Actos Administrativos, de alcance particular, para individuos o grupos determinables de neociudadanos.
***
No, no vamos a decir que el Gobierno se niega a someterse al control parlamentario.
Diremos que un Gobierno en Funciones no puede gestionar políticamente el país gobernado, y que los administrados tienen la obligada necesidad -surgida de la impotencia- de confiar en que esto será así.
Sin intromisiones parlamentarias. Necesidad surgida de la más abyecta realidad.
Tenemos un Gobierno sin control.
Tenemos un Gobierno que Gobierna para individuos.
Tenemos un Gobierno ajeno a los ciudadanos. Y al Parlamento, al que se impide incluso aprobar mociones que manifiesten su posición en relación con los actos de gobierno.
Y a eso, le llamamos democracia.
Otros dice que así la llamamos pero no lo es.
Y así, los discutidores del si lo es, contra los del no lo es, dejan pasar el tiempo, que es nuestro tiempo, nuestra vida, en debates cada vez más estériles, sin otra función que la de apartarnos de la política a los que no somos, como Rita la de Valencia, "profesionales de la política".
El Gobierno sin control nos lleva al epitafio de Don Joao. Colectivamente.

Gracias por el artículo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Dictadura o corrupción

Por Jesús Díaz Formoso – Abogado

Como decía el Senador Graco, por la boca de Charles Laughton, bajo la atenta mirada de Kubrik: puedo soportar la Corrupción si conservo la libertad, pero no puedo soportar una dictadura en la que no hay libertad.
Y esta es la elección actual: Dictadura Globalista de la "Nueva Política" para el New World Order, que ha asumido la Izquierda Globalista y guerrera, o corrupción neocom, de la Derecha Globalista y guerrera.
Como residuo, quedan opciones sin representación. La del Estado de Derecho y la convivencia pacífica y solidaria.
El escenario es deprimente. La elección complicada. Pero necesaria.
Pero puesto ante su cruda realidad, debo confesar que prefiero la Corrupción; siempre que conservemos la Libertad para luchar contra ella.
En la Dictadura, la corrupción es omnipotente. Y las Libertades meros espejismos para la inmensa mayoría de nosotros.
La "nueva política" versión Podemismo p$oero, es la opción por la Dictadura. Están en contra de los Derechos Humanos; son burgueses, dicen los comunistas de pacotilla.
Pero bien que se agarran a ellos cuando lo necesitan. Derechos para los de su secta.
Como aquél adagio P$ocialistero "al amigo, la mano; al enemigo, el puño; y al indiferente, aplíquese la legislación vigente".
Esta es la "Nueva Política" que nos quiere liberar de nuestras libertades.
La de quienes, para poder proteger nuestros Derechos Humanos, han de empezar por vulnerarlos - como siempre, impunemente.
Nuestro carácter gregario, es el alimento de la Corrupción Informativa. Porque la primera víctima de las "Revoluciones" (también de las de pacotilla, como la Spanish Revolution), es LA VERDAD y hace tiempo que la verdad esta ausente de la Información que recibimos. No, lo de la "Nueva Política" no es de ahora. Ahora lo que vemos es el desenlace.
EL Gobierno de los GAL tuvo como Ministro de Cultura y de Educación y Ciencia, durante los años 1982 al 1992 a Javier Solana. Suyo es el éxito educativo de aquélla Generación (y de las que le siguieron, siempre a peor desde entonces). Esa que se sabe de memoria los jugadores de los equipos de fútbol y ni uno solo de sus derechos fundamentales. La generación perdida, la que nos lleva a la perdición a todos. La generación de los paniaguados del régimen corrupto, que nos da lecciones de transparencia y honradez desde sus atalayas mediáticas.

El Gobierno de los Peores es un concepto relativo. Nos vamos a enterar.

martes, 22 de diciembre de 2015

Y hubo nuevas elecciones en Mouseland...


Y seguimos teniendo un parlamento compuesto sólo por gatos.

Aunque es cierto que esta vez hay razas y colores diferentes a los blancos, los negros y los blanco y negros, los gatos, siguen siendo gatos y siguen teniendo hambre. Devorar ratones está en su naturaleza, aunque muchos ratones se nieguen a creerlo pero, lo malo no es que sólo los gatos se presenten a las elecciones, lo malo es que si los ratones ganan las elecciones, automáticamente se convierten en caníbales.


domingo, 15 de noviembre de 2015

13N

En una religión cuyo dios permite tirotear, descuartizar, quemar vivos, degollar, vender, comprar, esclavizar, reprimir y torturar a seres humanos, ¿cuál es el trabajo que le queda al demonio?

Surah:[15:39] Dijo, "Señor, por haberme tu descarriado, he de engalanarles en la tierra y he de descarriarles a todos."

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Welcome to my country



Tranquila, si les ha ocurrido a ellos, por algo será.
Tranquilo, a ti nunca te ocurrirá.
¿O sí?
La conciencia es propia de los humanos, la empatía lo es de los solidarios, la compasión de los que pretenden ser algo más.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Europa, una vieja sinvergüenza.


Lo imagino en su casa, correteando tras su madre de una habitación a otra, viendo, sin entenderlo, como su familia metía una a una sus esperanzas en la mochila para dejar atrás un presente aterrador. La veo a ella, contándole que viajarán a un lugar maravilloso donde tendrá muchos amigos. Un lugar sin disparos, sin explosiones, sin ríos de sangre en las calles y en el que no saldrán de casa pensando si al volver, su hogar seguirá en pie.

Le veo abandonar su tierra cogido de la mano de su hermano mayor, sin saber siquiera qué es un país ni una frontera, o qué significan palabras como dictadura, yihad o quién es ese dios por el que la gente hace tantas cosas horribles.

Se llamaba Aylan Kurdi. A sus tres añitos de edad, no tuvo tiempo siquiera de gastar sus zapatitos nuevos, esos que sus padres le compraron previendo un camino largo y duro.

Su delito, pertenecer a una especie para la que la vida no es lo más importante. Su condena, morir en una playa sobre la que debió haber correteado con un cubo y una pala.

Hoy su fotografía en la prensa nos silencia a todos. Silencia razones, excusas, o causas ya indefendibles.

Hoy, que cada uno se trague su vergüenza y que las burocracias se atraganten en el intento.

Publicado en XLSemanal Nº 1456 20/09/2015

jueves, 28 de mayo de 2015